Desde aquí tratare de guiarte y protegerte de lo que te hace mal... No tienes que tener miedo... Estoy a tu disposición para guiarte, y ser tu guía espiritual fiel. Juntos trataremos de caminar a la par, tratando de entender lo que, quizás, nunca pudiste y supiste entender. Si sientes que la vida te ha golpeado y no sabes a quien acudir...no tienes mas que pensar. Desde este humilde lugar, te abro mi corazón para que puedas contar conmigo, y puedas desahogar tu dolor, y puedas preguntar lo que quieras. Los que realmente me conocen saben como respeto mi misión, como la cuido, como la mimo...por eso te invito a conocer como trabajo. Años de experiencia me avalan, dando los mejores resultados. Atraves del Oraculo y Tarot Angelical podemos buscar respuestas a tus inquietudes, alivianando el dolor de tu alma. Con mis diferentes técnicas y mis diferentes Tarot, confía que vas a salir adelante! "...cuando el viento sople fuerte, y las sombras se te acerquen, no tengas miedo, no hay nada que no puedas enfrentar..." Soy Zamir Abbud, Tarotista, Médium, Asesor Espiritual, Confidente Emocional. Consultas extremadamente personales y confidenciales. Pura Honestidad, nada de falsedad. 806 002 299 (Solo España)

Viernes Santo

El Viernes Santo es un día de duelo, el mayor de todos. Cristo muere. El dominio de la muerte, consecuencia del pecado, sobre todas nuestras vidas humanas alcanza incluso al jefe de la humanidad, el Hijo de Dios hecho hombre.

Pero, como todos los cristianos saben, esta muerte que Jesús ha compartido con nosotros y que fue tan atroz para él, respondía a los designios de Dios sobre la salvación del mundo y aceptada por el Hijo para nuestra redención. Desde entonces la cruz de Cristo es la gloria de los cristianos. "Para nosotros toda nuestra gloria está en la cruz de nuestro Señor Jesucristo" y,  hoy,  lo repite la Iglesia y presenta la misma cruz para nuestra adoración: "He aquí el madero de la cruz, del cual pendió la salvación del mundo". Por ello, el Viernes Santo es al mismo tiempo que un día de luto, el día que ha devuelto la esperanza a los hombres; él nos lleva a la alegría de la resurrección.

La acción litúrgica con que la Iglesia celebra, por la tarde, la redención del mundo, debería ser amada de todos los cristianos. En este día, el recuerdo solemne de la Pasión, las grandes oraciones en que la Iglesia ora confiada por la salvación de todos los hombres, la adoración de la cruz y el canto de los improperios son algo más que ritos emocionantes; es la oración y el hacinamiento de gracias de los rescatados que, en comunidad, adquieren conciencia ante Dios de todo lo que el misterio de la cruz representa para ellos.